SOLARIS
Proyecto : Casa Solaris
Diseñador Principal : José Ángel Ruiz Cáceres
Equipo Paisajístico : ESCULPIR EL AIRE
Localización : La Nucía. Alicante. España
Fotografía : José Ángel Ruiz Cáceres
CASA SOLARIS
El nombre Solaris proviene del latín y significa "del sol" y, por consecuencia, del tiempo. CASA SOLARIS es un manifiesto contemporáneo sobre habitar la luz y el tiempo y no solamente el espacio.
Arquitectura del Tiempo
Casa Solaris propone una experiencia arquitectónica donde interior y exterior se disuelven con naturalidad. No es una arquitectura que se impone al paisaje, sino que lo activa desde la precisión y la contención. Concebida desde el sol, sustituye la noción de vivienda como objeto estático por la de vivienda como ’sistema temporal de experiencia del tiempo’, cuestionando el modelo de vida acelerado contemporáneo y proponiendo una arquitectura lenta y absolutamente consciente, capaz de sincronizarse con los ciclos naturales. Casa Solaris es un refugio contemporáneo donde silencio, materia y luz permiten que el tiempo —nuestra experiencia del tiempo— sea el verdadero protagonista.
Arquitectura Cronobiológica
Concebida para capturar cada variación del día mediterráneo, la casa se organiza a partir de una lectura precisa del lugar y los ciclos solares diarios y estacionales. Cada estancia responde a un momento del día: el amanecer activa los espacios de inicio y contemplación; el mediodía concentra la vida común de sus habitantes; la tarde alarga las sombras y provoca la intimidad.
La luz no es un recurso añadido, sino el principio estructurador del proyecto. Define los recorridos, jerarquiza los espacios y establece una relación íntima entre interior y exterior. Como un silencio habitado, Casa Solaris no compite con su entorno: se repliega con serenidad para integrar paisaje, clima y luz en una experiencia continua.
Diseño Bioclimático
Casa Solaris es una arquitectura precisa, sostenible y atemporal donde la energía se convierte en forma y la luz en estructura. Su diseño optimiza la relación entre edificio y clima local mediante el uso de recursos naturales —sol, viento y vegetación— para alcanzar el máximo confort térmico y ambiental con un consumo energético mínimo. Su geometría, rigurosa y serena, se articula en torno a un patio central que regula ventilación y radiación solar. Una amplia concavidad acristalada orientada al sur favorece la captación en invierno y se protege en verano mediante control solar pasivo, fomentando la ventilación natural y el enfriamiento evaporativo mediante la disposición de la piscina y la vegetación al frente.









